martes, 3 de septiembre de 2013

Todo inicio tiene un final.

Decía Chaplin 'El tiempo es el mejor autor, siempre encuentra un final perfecto'. Todo lo que dice Chaplin en esta frase puede resumir una vida. Los finales perfectos siempre se encuentran, sólo tienes que buscarlos para encontrarlos. Mi final siempre fue el de retirarme en un equipo de fútbol profesional, vamos, mi final y el de todos. Cuando era pequeño, iba con mi padre a dar patadas a un campito de fútbol situado al lado de cada de mis abuelos. Desde pequeños, optamos por tirar a la basura las pelotas de plástico y comprar las de cuero para intentar ganar algo en el fútbol. Yo siempre pensé que tenía la habilidad de irme de cualquier rival, y por eso pienso que quería ser delantero. Y por eso, justo antes de apuntarme al equipo de mi antiguo colegio (El Divina Pastora), mis padres me dijeron que había un equipo de fútbol 7 en Cuatro Caminos idóneo para jugar. Yo, que ya estaba loco por jugar en el equipo de mi colegio no pude rechazar aquella propuesta.

Mi primer día de entrenamiento fue una verdadera gozada. Ese partidillo que hicimos para hacernos las 'pruebas' del Celtic Castilla se me hizo extremadamente corto. El campo en general es de los más pequeños permitidos para disputar un partido de fútbol 11, pero para mi, ese campo era el soñado para jugar. Era pequeño pero para mi era enorme. Claro, que en mi primer año de pre-benjamín, cuando los partidos eran los viernes después del colegio y teníamos que salir directos del colegio para llegar a tiempo a aquellos partidos, la espera se hacía eterna. En aquel año marqué 27 goles y me acuerdo que mis padres me apodaron 'El nuevo Ronaldo'. Entonces fue cuando yo quise hacerme las pruebas del Real Madrid, creyendo que yo era el jugador perfecto para cambiar el fútbol, cuando la realidad es que había metido 27 goles en una liga con gente que se iniciaba en fútbol y que para Madrid serían equipos desconocidos. Bien, sólo duré un año como delantero y es una de las cosas por las que más me arrepiento en mi vida. Cuando veo vídeos míos de pequeño, me sorprendo. Mi tío me grabó un partido ante el Caridad en el que marqué 3  goles y la verdad que tenía cositas. Sabía meter el cuerpo, utilizaba el recurso de la puntera...

Bueno, que en 2006 Italia ganó su primer mundial y yo me enamoré de Buffon, que había realizado un torneo tremendo. Me compré su camiseta en una tienda de Chamberí que aún sigue existiendo y a partir de ahí no la solté en los casi 100 entrenamientos anuales que tuvimos. Mis amigos se sorprendieron, porque nadie podía creerse mi cambio de posición. Pero claro, era un niño y no era consciente de lo que hacía. El caso es que realicé un año también muy positivo como portero. Aprendí lo difícil que es el fútbol, lo que cuesta colocarse. Recuerdo que goleábamos a nuestros mayores en liga, al Benjamin 'A' y que en un partido la grada acabó harta de mis paradas. Después recuerdo un partido ante el Zona Norte, que era como el rival a batir de aquella categoría, y en el que acabamos 0-1 pidiendo la hora y en el que me acuerdo que un jugador de mi equipo sacó la pelota de la línea de gol para ganar el partido. Éramos el Celtic Castilla, y todos sabían quiénes éramos porque luchábamos nuestros partidos a muerte. Y éramos también una piña.


Mi primer año de portero. Ahí estoy yo, igualito que Buffon...



El caso es que tras ese año de portero quería volver a sentirme futbolista y ese año de portero me quitó bastante. Cogí algunos kilos de más y me apunté a jugador en Benjamin 'A'. Allí nos tocó Carlos, un entrenador venezolano con interesantes ideas tácticas y muy pragmático al que admiraba porque había entrenado a mi hermano. Mi hermano era defensa y Carlos se creyó que por mi anchura también lo era. Entonces, cuando comenzó la liga, en la primera charla escuché 'Andrés en defensa' y pensé que mi vida volvía a ser una locura. ¿Yo de defensa habiendo sido delantero?. Lo curioso es que no le dije nada a Carlos, creía que era un experimento de los suyos y que al siguiente encuentro iba a jugar de delantero. Pero eso no ocurrió y finalicé el año como central, alternando de medio. Terminamos la liga 4ª, sin ganar al Adarve, que barrió a todos sus rivales. Pero bueno, lo importante es que volvía a sentirme futbolista.


Mi primer año como central. Benjamin 'A'. 

Ya no volví a ser delantero y decidí acoplarme definitivamente a la posición de central. Y ese año comenzábamos en fútbol 11. Fútbol 11, el sueño de cualquier futbolista pequeño, o eso pienso.... Lo primero que recuerdo de Alevín es que el Tetuán nos endosó un 11-0 en el primer partido, y que en ese encuentro ni olimos la bola. Acabamos tan cansado que cuando volvimos a casa no podíamos ni mover las piernas. El año fue nefasto, ganamos pocos partidos y finalizamos la liga con 21 puntos, muy cerca del descenso. Pero lo que más me marca en esa temporada es mi equipo. Comenzamos a ser una piña que iba a los entrenamientos a disfrutar y a pelear por nuestro puesto. No teníamos el puesto asegurado y sólo entrenábamos 2 horas semanales con un campo reduciísimo. Mitad de un campo casi no reglamentario, o sea, que imaginaros la situación. También me quedaré con mi primer gol ante el Boadilla, bueno, maticemos, Boadilla 'C'. Mi entrenador me dijo que iba a marcar antes del partido y así fue. Y lo celebré como Ronaldinho, alzando el dedo meñique y el pulgar. Creo que terminé la liga con 3 goles, pero apenas recuerdo cositas de ese año.

Nuestro segundo año de Alevín tampoco fue coser y cantar. Cierto que ganamos más partidos que el año anterior, pero nuestras expectativas era pelear por el ascenso y acabamos el año séptimos, a 20 de ascender. Lo que pasa es que tuvimos un torneo en Oliva, en un hotel de lujo llamado 'Oliva Nova Golf' (Donde las inferiores de España viajan a veranear ocasionalmente). En ese torneo me proclamé pichichi y en el primer partido marqué un gol imposible de ver actualmente. Disparé con todas mis fuerzas desde el centro del campo y no se como la pelota acabó entrando en la portería. También marque en las semi-finales ante el Vicálvaro y en la tanda de penaltis posterior en la que nuestro loco portero, Máximo, se paró el penalti final y acabó proclamado como héroe. Y yo había sido pichichi je, je, je. Lo malo fue que en la final nos tocó un equipazo de la zona y nos barrió por 4-0, eso sí, me pitaron un penalti en la final por una presunta mano que me dio en el pecho. La experiencia fue inolvidable, porque allí nació este grupo. Ahí fue cuando comencé a pensar que tenía a los mejores compañeros del mundo.

Bien, finalizada nuestra etapa de Alevín tocaba adentrarse en una categoría mucho más exigente. Infantil fue la categoría donde eras ya consciente de todo. Donde ya comenzabas a sentir los partidos y donde tu corazón latía muy fuerte justo antes de comenzar un encuentro decisivo. Nos tocó jugar en la peor categoría, pero nos la tomamos como si fuese la Primera División. Terminamos terceros y conseguimos nuestro primer ascenso (Ascendían los 9 primeros, pero lo celebramos a final de temporada con una cena). En ese año ya fue cuando comencé a perder peso y a sentirme mejor como futbolista. Los típicos partidos de Alevin en los que te querías quitar la pelota de en medio cuanto antes para no cagarla se convirtieron en partidos con mucha más presencia del balón. Quería sentirlo en mis venas y siempre que pudiera me ofrecía para intentar sacar la pelota jugada. Me quedaré siempre con el partido ante el Recuerdo, en el que ellos llegaban con pleno de victorias y nosotros como un equipo mucho más limitado. Ellos eran una maquinaria suiza. Tocaban, nunca perdían la posición, replegaban... Acabamos ganando 2-1 y lo celebramos como si fuese la Champions. Era un simple partido en el que ellos nos tuvieron dominados los 80 minutos. Pero nosotros sacamos a relucir nuestra garra que tanto nos ha caracterizado y ganamos el partido. No sé como pero lo ganamos por 2-1, y acabamos sufriendo como nunca. Ese día supe lo grande que era mi equipo, me di cuenta de que tenía al mejor grupo posible. Pero lo peor de aquella temporada lo viví en un Rozas-Celtic. Yo soy un jugador con mucho carácter, al que le gusta protestar mucho y al que le gusta mandar. En aquel partido, todo no salió mal; comenzamos 1-0 pero a los 10 minutos ellos se pusieron 1-3. En una jugada posterior, el árbitro pitó fuera de banda para el rival cuando era clarísimo que la pelota debía ser nuestra. Yo, con mi afán y mi inmadurez por el momento, le dije al árbitro 'Qué pitas, gilipollas', así, el árbitro me expulsó y yo acabé en los vestuarios llorando. Me fui a casa desolado, pero lo que no me pude esperar es que mi propio equipo había remontado un 1-5 para acabar empate a 5 al final del resultado. Tuve que pedir perdón ya que mi arrepentimiento era increíble.

Bien, tras esta temporada no era consciente de que a la próxima mi vida futbolística iba a cambiar completamente. En Infantil A, con todas nuestras expectativas en ascender de una ves por todas, ya que teníamos un equipo competitivo y capacitado para hacerlo, mi entrenador me cambió de posición. Fue justo antes de finalizar la primera vuelta. Ya me había probado el año anterior en dos ocasiones, y con gran resultado. Lo bonito de ser medio centro cuando has sido central es que los conceptos tácticos los tienes bien asimilados y es casi imposible perder la posición; también, has vivido desde más atrás la salida de balón y ya conoces los movimientos de tus compañeros; por tanto, para mi no fue muy difícil el cambio de posición. Conmigo de medio, sólo perdimos ante el líder, el Montpellier, y con uno menos por 0-1. Lo ganamos absolutamente todo, y al Recuerdo, que nos había vapuleado por 5-0 un año antes en su campo y que parecía imbatible, lo barrimos por 1-4 en un partido que creo que ha sido el mejor de mi equipo, el mejor, así de claro. Mejoré una barbaridad como jugador, y mis compañeros me ayudaron bastante. Teníamos a un colombiano que había venido a España y que jugaba como Agüero. Cogía la pelota, se marchaba de todos los defensas y se quedaba tan tranquilo. Su nombre era Guillermo, y agradezco haberlo conocido. Era un futbolista sencillamente increíble. La lástima fue que nos quedamos a 3 puntos del ascenso. Fue nuestro mejor resultado con 58 puntos, y me lamenté de no haber podido actuar de medio centro antes. Fue un año fantástico.

Y mi último año en el Celtic también ha sido un año maravilloso. Mi entrenador fue Tato, un jugador al que admiraba cuando iba a ver al aficionado del Celtic de pequeño y con el que siempre bromeaba. Tato nos dijo que iba a innovar nuestro estilo de juego y así lo hizo. Jugar con la pelota, para agotar a rivales que la mayoría eran mayores que nosotros dio sus frutos; eso sí, siempre nos ganaban por cuerpo y por físico, nunca nos derrotaban por jugar mejor que nosotros. Aprendí que el fútbol base está para aprender, para divertirse y para ganar jugando mejor que tú rival. En un futuro, los conceptos que aprendí con Tato me servirán de mucho. También comencé la temporada como central pero después me dio los galones en el centro del campo. Este último año como capitán fue inigualable. Lo di todo por el equipo y me sentí muy bien jugando en el centro del campo. El resultado final fue la mitad de la tabla pero plantando cara a todos nuestros rivales. Me quedo con el grupo, esa piña, esa amistad que forjamos los 22 componentes del Cadete B del Celtic Castilla en la temporada 2012 será eterna.


Gracias por estos 9 años, gracias.

Me despido aquí. Han sido 9 años maravillosos, inigualables, impresionantes, con los que he llorado, con los que he sufrido, pero con los que he aprendido a formarme como persona y a jugar al fútbol. Han sido 9 años en los que cada vez que me levantaba quería ir a entrenar para ver a mis amigos y pasarlo bien con ellos; 9 años en los que sólo podía pensar en el partido del sábado sin olvidarme de él en ningún momento. Ahora, me voy al Zona Norte para intentar mejorar como futbolista. Pero para nada es un adiós, es un hasta luego Celtic, es un hasta luego porque voy a estar ahí siempre que lo necesitéis, es un hasta luego porque tengo amigos que superan a cualquier otro grupo de amistad actualmente, es un hasta luego porque yo no sería nada de lo que soy ahora sin ellos, sin mi equipo, sin el equipo con el que siempre soñé con ser capitán.

Un fuerte abrazo a toda la familia Céltica, les deseo lo mejor.




lunes, 2 de septiembre de 2013

Parecían buenos.

El Real Madrid, el equipo con más Champions League del mundo está teniendo varios problemas durante los últimos años. No sólo por el hecho de llevar 10 temporadas sin ganar la ansiada décima, sino porque está gastando demasiado dinero con fichajes que después han finalizado siendo un verdadero fiasco. El último caso ha sido el de Kaka'; llegó al Real Madrid como Balón de Oro por 66 millones de euros y se ha marchado al Milán sin dejar en las arcas del club ni un sólo céntimo. Pero no sólo Kaka', numerosos jugadores han pasado por el mismo caso que el brasileño y finalizaron su carrera en el Real Madrid por la puerta de atrás.

1)  Woodgate:  Jonathan Woodgate enamoró a Florentino Pérez. Tras 4 temporadas maravillosas en el Leeds United -Donde coincidió con Ferdinand- el Newcastle se lo llevó consigo. Allí realizó una magnífica temporada que le valió para fichar por el Real Madrid a razón de 24 millones de euros. Lo que no se esperaba el Real Madrid es que Woodgate llegó lesionado al club y se perdió la mayor parte de la temporada. Para el recuerdo su gol en propia ante el Athletic de Bilbao en el Bernabéu cuando el Real Madrid llegó a estar colista en aquella jornada. Sólo disputó 9 partidos y salió al Middlesbrough cedido para después fichar por ellos y no dejar dinero en el Real Madrid.


2) Carlos Diogo:  Llegó junto a Pablo García (Del que ahora hablaremos) como uno de los laterales más completos del fútbol argentino. En el Madrid, Diogo apenas tuvo oportunidades. La explosión de Sergio Ramos en la derecha unida a la alta competencia que daba Roberto Carlos hacían prácticamente imposible que tuviese oportunidades. Sólo disputó 12 partidos en dos años y salió cedido al Zaragoza, donde comenzó su derrumbamiento como jugador.

3) Pablo García:  Realizó tres temporadas escandalosas en el Osasuna y fichó por el Real Madrid dispuesto a ser el nuevo Redondo, según lo calificaron en la prensa. Los 5 millones que pagaron los blancos por él se quedaron en nada después de un rendimiento extremadamente decepcionante en el único año que pasó el uruguayo en la capital española. El Madrid comenzó a cederlo hasta que en 2008 se desvincularon por completo al expirar el contrato de Pablo García.

4) Walter Samuel:  El Real Madrid pagó 25 millones a la Roma por el argentino en 2005. Llegó para intentar ser el nuevo Fernando Hierro pero lo cierto es que ni pudo pelear por la titularidad frente a un Iván Helguera en el ocaso de su carrera. Duró un año en el Real Madrid, donde disputó 30 partidos y marcó dos goles. Eso sí, su rendimiento fue tan bajo que el Inter pagó 16 millones de € por él para devolverle a su nivel. Y parece que las cosas le han ido bien en Milán tras su fracaso en el Real Madrid.

5) Thomas Gravesen:   Fichó por el Real Madrid para darle una agresividad que los blancos carecían. Pero claro, sus limitaciones técnicas y físicas lastraron a un Thomas que cuando llegó a Madrid quería llegar a ser uno de los mejores del mundo. Para el recuerdo su famosa 'Gravesinha' ante el Sevilla, con la que todavía se sigue recordando en cada entrenamiento de fútbol. Thomas disputó 34 partidos en dos años en el Real Madrid.


6) Royston Drenthe: El Madrid fichó a Drenthe tras éste realizar un Europeo sub 21 en 2007 en el que salió coronado como una promesa emergente. Todo parecí ir bien para él, ya que en sus primeros partidos dejó claro que era un jugador con muchísima calidad. Pero para Drenthe, un jugador que le gustaba salir de fiesta, conducir y llegar tarde a los entrenamientos, iba a ser muy complicado triunfar en el Real Madrid. Únicamente 42 partidos entre todas las competiciones en los 5 años que pasó por la capital. Su poca participación le llevaron a ser cedido a distintos equipos, en los que también comenzó bien pero acabó lastrado por su irregularidad. Una pena para un jugador que prometía mucho y se quedó en nada.

7) Julien Faubert:  Quizás la afición madridista se emocionó con él porque fue el primer jugador en llevar el '10' con la selección francesa tras la retirada de Zidane; también quizás porque le apodaron 'El nuevo Zidane' tras firmar a última hora en el mercado de fichajes de invierno en 2011. Pues bien, el nuevo Zidane disputó 2 partidos en el Real Madrid y dejó en el recuerdo su siesta que protagonizó en el banquillo durante un Villarreal-Real Madrid. Por eso quizás la gente se sigue acordando de lo paupérrimo que fue ficharlo.


8) Robinho: 30 Millones pagó el Real Madrid al Santos por el jugador que iba a comerse el mundo y proclamarse balón de oro en tiempo récord. Sus inicios fueron demoledores; marcaba, corría, hacía jugar, mejoraba al Real Madrid... Todo iba bien hasta que comenzó a ganar kilos de más, a irse de fiesta, a no correr, a pasar de todo... Robinho fue uno de los mayores fiascos de la etapa de Florentino Pérez en el Real Madrid. Eso si, el Madrid supo venderlo por 48 millones al Manchester City. Por lo que fiasco fiasco no se puede considerar del todo.

9) Antonio Cassano:  Cassano fue otro de los jugadores que llegó a Madrid a comerse el mundo. Bueno, el lo hizo literalmente porque acabó con 7 kilos de más de los iniciales a su llegada a la capital procedente de la Roma, en la que dio unos años brutales para el fútbol italiano. En Madrid también comenzó muy bien, pero poco a poco comenzó a lesionarse y a comer. Finalizó muy mal con Capello, quién lo apartó del Real Madrid junto a Ronaldo y Beckham. Sólo disputó 26 partidos y marcó dos goles en dos temporadas para un jugador que se suponía que iba a marcar una época en el Real Madrid.


10) Kaka': El último caso de todos es el del brasileño. Firmado por 66 millones y coronado como mejor jugador del mundo. La afición del Real Madrid se ilusionó con él porque veían que con el brasileño podían levantar la décima de una vez por todas. Kaka' ni comenzó bien, su irregularidad constante apenó a los aficionados que pronto le recriminaron su mal rendimiento. Con Pellegrini acabó de suplente, y Mourinho intentó recuperarle pero ya era demasiado tarde. Siempre que Kaka' realizaba un buen partido la afición se volvía a ilusionar, pero buenos partidos tenía uno cada dos meses y así era imposible. Se marcha al Milán sin dejar un euro al Real Madrid y con un rendimiento muy decepcionante.

miércoles, 3 de julio de 2013

El equipo del norte que llegó a unos cuartos de Champions.

Miércoles 3 de Julio de 2013. Es un día aparentemente normal para el fútbol en general. Pero no lo es. Hoy comenzó la Europa League con un encuentro entre dos de los equipos que menor coeficiente tienen de dicho torneo. El encuentro lo disputaban el ÍF Fuglafjørður, el equipo más antiguo de Islas Feroe que ni mucho menos ha sido el más laureado en este siglo, ya que ha descendido en varias ocasiones. El Fuglafjørður acabó segundo en la primera -Y única profesional- liga de Islas Feroe, por detrás del Thórsavin. En su única participación en Europa, en 2011, acabó goleado por 2-8 ante el Reyjkavik islandés.

Esta temporada, el rival del Fuglafjørður ha sido un equipo con mayor experiencia en el continente europeo. Se trata del FC Linfield. El FC Linfield se fundó en 1886 y es uno de los equipos más experimentados del fútbol mundial. Su estadio es Windsor Park, el lugar donde Healy le hizo un hat-trick a España y el lugar donde Raúl González disputó su último partido con la selección española.
Windsor Park.

El mayor mito de la historia de este club es Roy Cole. Roy Cole fue internacional con la selección de Irlanda del Norte, y en el Linfield estuvo 15 años (1975-1990). Allí consiguió 30 títulos. 30 Títulos en 15 años, saliendo a una media de un doblete por cada temporada de Roy Cole en el club. Nadie le ha podido igualar a día de hoy.

El Linfield también, puede decir que en 1921 logró conseguir ¡6 títulos nacionales!. 6, el mayor récord de la historia en cuanto a títulos nacionales de cualquier otro país. O sea, que el Linfield por aquella época es comparable al Barcelona de Guardiola, salvando las distancias. Los títulos fueron: Liga Irlandesa; Copa Irlandesa; Condado de Atrim; Alhambra Cup; Belfast Charlthy Cup; Copa de Oro y Copa de la Ciudad. En total suma 51 Ligas de Irlanda y 42 Copas de Irlanda. Los aficionados deben de estar cansados de tanto éxito.

En cuanto a jugadores, sobresalen por encima de todos 3 con los que la ciudad de Belfast recuerda mediante un cartel antes de entrar a Windsor Park. El primero es Joe Bambrick, quien logró una salvaje media de goles. O sea, Bambrick marcó 286 goles en 183 partidos. 2 Goles por partido de media. Es un dato salvaje. El segundo es Elisha Scott, jugador que pasó por el Liverpool antes de llegar al Linfield y con el que jugó 402 encuentros. Y por último, Tommy Dickson, el máximo goleador de la historia del club con 454 goles en más de 600 partidos. Aunque resulta curioso que Dickson sólo fuese una vez internacional con Irlanda del Norte.


En Europa, el Linfield apenas ha tenido peso en el fútbol. Es lógico, ya que en Irlanda del Norte no es su deporte predominante. Pero si nos retomamos a 1966, encontramos una hazaña histórica para el fútbol de Irlanda del Norte. El Linfield jugó su último partido oficial en Europa en 1966 (Sin contar previas claro), fue en la Champions League y ante el CSKA Sofia. Acabó cayendo por un gol la eliminatoria que de pasarla, le habría enfrentado al campeón de aquel año (Celtic de Glasgow) en semifinales. Ya os podéis imaginar lo que pudo haber pasado en aquel encuentro, la rivalidad de Escocia e Irlanda del Norte en una semifinal de Champions. Antes de ello, habían goleado al Valerénga por 1-4 en la vuelta y por 6-1 al Aris en una primera ronda para la historia. El Linfield lleva jugando las previas europeas de manera consecutiva desde 1996, y, en 2011 cayó eliminado en primera ronda ante el AEL Limassol, que ganó al Marsella en la Europa League.

El encuentro que abrió la Europa League 2013/2014 lo disputaron El ÌF y el Linfield. Victoria sencilla y esperada por 0-2 de los visitantes, que a priori no sufrirán en la vuelta. Su goleador de hoy fue Philip Lowry, un medio centro que según hemos leído en un foro se probó en el Liverpool a los 13 años. Debe ser el más técnico ya que fue el máximo asistente la temporada pasada.

Veremos como le va al Linfield en la presente Europa League, pero es complicado que llegue lejos ya que el potencial de este equipo es muy bajo. Seguramente caiga en segunda ronda.

jueves, 27 de junio de 2013

Dilema Alarcón.

El Real Madrid ya tiene su 'estrella' para la próxima temporada en forma de fichaje. Su jugador es Francisco Román Alarcón Suárez (21). Son 30 millones los que el club blanco ha pagado al Málaga. La cuestión es ¿Tiene Isco sitio para ser titular en el Real Madrid?

Francisco Román Alarcón Suárez.jpg

Podemos tomar como ejemplo a Kaka'. El brasileño llegó por 66 millones en 2009. Fue el primer galáctico de la segunda etapa de Florentino como presidente del Real Madrid. Kaka' llegaba de haber sido nombrado mejor jugador del mundo un año antes y su potencial estaba por las nubes. En prácticamente 4 meses pasó de ser el mejor jugador del mundo a un jugador mediocre que tenía más sitio con Pellegrini en el banquillo que en el once titular. Quizás el peso de su precio, o la presión del público local no ayudó a Kaka', pero a día de hoy ni siquiera ha llenado 10 de los 66 millones que se pagaron por él. Isco llega a Madrid como Golden Boy, el denominado 'Balón de Oro para jóvenes promesas'

Isco no va a llegar a Madrid como lo hiciese en Málaga. En Málaga, Santiago Cazorla o Joaquín tuvieron más protagonismo que él en su primera temporada. Tras la salida de Santi, el puesto de '10' quedó vacante en el Málaga e Isco cogió las riendas. Cuando Isco no tuvo presión, su superioridad fue obscena. No se arrugó ante nadie. Ya había sido clave un año antes, cuando el Málaga se jugó en Gijón su participación en la Champions. Allí no aparecieron ni Toulalan, ni Joaquín, ni Cazorla. Tuvo que ser el niño, el canterano del Valencia, con 19 años dio una exhibición y el Málaga acabó en la Champions League.

La Champions League es el torneo que definitivamente corona a Isco. Primero ante el Panathinaikos en la previa, donde hizo sufrir a uno de los medio centros más pragmáticos del fútbol heleno (Kastouranis). Luego llegaron Milán, Zenit y Anderlecht con los que Isco se divirtió como un pre-benjamin cuando juega sus primeros partidos. No era normal. Un jugador tan joven, tan tímido a simple vista había maravillado en los escenarios más complicados del fútbol europeo.

Y llegó el Europeo sub 21. Israel. La guerra de Israel. Isco tenía el peso de llevar a su país a un torneo imprescindible en la carrera de un futbolista. Y allí, en la final, ante Italia, ante la favorita volvió a sacar su guante. Se erigió por encima de cualquiera y la veneración a Francisco Román era absoluta. MVP del campeonato para alcanzar su zenit en 2013. Golden Boy, cuartos de final de la Champions y Europeo Sub 21.  El año de Isco lo habría firmado cualquier veterano mayor de 30 años.

Isco llega al Real Madrid. 30 Millones son demasiados por un jugador que tan sólo tiene 21 años. Pero la realidad es que aún pagando esa cifra, la calidad del jugador es incluso mayor. En el Real Madrid tendrá muchísima más presión que en Málaga, obviamente. Allí llegaba sin ser un jugador hecho y apareció Pellegrini, el ingeniero, el chileno que había llevado al Villarreal a semifinales de Champions dando la manija a Juan Roman Riquelme con un esquema que no utilizaba extremos. El ingeniero hizo de Isco el alumno aventajado y lo convirtió en futbolista. A Madrid llega ya como una estrella consolidada.

En  un equipo en el que juntas a Isco, a Modric, a Xabi Alonso, a Özil, a Di María, a Benzema, a Cristiano... La competencia es absoluta. Para ser titular, Isco tendrá que dejarse la piel con un entrenador al que le gusta antes el trabajo que la técnica. Sí, así es Ancelotti. Isco perfectamente podrá ser su Pirlo. Quién sabe si Carlo lo reconvierte en medio centro. Lo que sabemos es que Francisco Roman Alarcón Suárez no decepcionará en Madrid. Calidad, buen toque, fantástico disparo. Nos vamos a divertir mucho la temporada que viene en el Santiago Bernabéu con él. Y él lo sabe.

¿Dónde situará Carlo A Isco si éste es titular?

1) Variante 1:


Partiendo de que Ancelotti utilizará como primer esquema -Más idóneo por estilo- el 4-2-3-1 nos encontramos con un overbooking en la línea de 3/4 para el Real Madrid. Gente como Di María, Callejón, Kaka'... Deberán esperar su oportunidad en el banquillo. El potencial ofensivo del Real Madrid puede ser atronador.

Isco es un jugador al que ya le hemos visto partir en banda muchas veces. Con Cazorla, continuamente intercambiaba la posición en 3/4. En la última temporada, jugó por detrás del punta, Joaquín a una banda y Eliseu a la otra. Se juntaba con gente muy vertical, lo que le facilitaba controlar los tiempos. Aquí, en Madrid la cosa va a cambiar. Özil es inamovible para cualquier entrenador y su presencia en la media punta es imprescindible para el Real Madrid. Mucha parte del juego gira en torno a él y eso es lo que más le gusta a Isco, hacerse grande y dominar en su terreno. Con Mesut, Isco pasaría a jugar en banda izquierda donde también ha demostrado ser vertical y tener un gran desborde. Podría tener un rol parecido al de su primer año en Málaga. Intercambiar posición con Mesut, para que el alemán pase a banda y él entre más por dentro. Cristiano partiría en banda derecha como ya hiciese en Manchester, aunque tampoco es de descartar ver a Isco en la derecha. Es un jugador polivalente.

2) Variante 2:

Veo más complicada que se utilice esta variante, pero todo es posible con Ancelotti. Su flexibilidad táctica es un aval para el Real Madrid. Bien, aquí lo que cambia es el 4-2-3-1 al 4-3-3 donde Khedira tendría más libertad para incorporarse al ataque. Como al Real Madrid los rivales siempre le juegan con un estilo para que Xabi Aonso no reciba cómodamente y lance la diagonal larga, Isco podría ser la clave para descongestionar el ataque posicional madridista.

Con todos los focos centrados en Xabi Alonso, Isco bajaría más a recibir, tendría como Khedira, libertad para apoyar en medio campo y libertad para  entrar en ataque. Con tanta calidad, el Madrid no sufriría tanto en la salida de balón y con Isco, que la aguanta como casi nadie sería una buena vía para sacar la pelota desde atrás. No cambia mucho el esquema, Özil partiría un poco escorado a la banda pero constantemente entraría por dentro, como Ancelotti ya hiciese con Pastore en el PSG. Isco marcaría los tiempos y Xabi Alonso, jugador ya con cierta edad que físicamente ha perdido bastante, se sentiría mucho más liberado.

3) Variante 3:


La última variante de todas -Y no menos importante- sería ver a Ancelotti utilizar el esquema que más éxito le ha dado como entrenador. Jugar con 4-4-2 sin un media punta -Con el que en su momento Ancelotti rechazó a Pirlo para después reconvertirlo en uno de los mejores medio centros del mundo-. Este sistema lo suele utilizar Ancelotti en los partidos grandes, en los que de verdad hay mucho en juego.

Varias variaciones. Cristiano pasaría de ser extremo a ser delantero. En el PSG, Lavezzi e Ibrahimovic congeniaron bastante bien. Ibrahimovic (Será Benzema quien haga este rol) baja a recibir a medio campo para crear juego. Karim cumple a la perfección estas características. Con Benzema permutando, el espacio por dentro sería abismal. Ahí entra Isco en escena. Isco por dentro y con espacios es tú peor enemigo. Para un jugador con su calidad, tener tanto espacio sería un regalo. Además, teniendo a Cristiano como delantero y con el espacio que Benzema consigue con su movimiento, la pareja podría dar no sé, unos 40 goles sin exagerar al Real Madrid. Y además, si juntas a Özil e Isco con espacios, el daño final puede ser brutal. 

Habrá que ver que esquema utiliza Ancelotti, pero ya hemos visto que Isco sabría adaptarse a la perfección con cualquiera de estos 3.



viernes, 21 de junio de 2013

El fútbol no tiene piedad.

Cuando eres futbolista y eres pequeño, sueñas con llegar a lo más alto. Sueñas algún día con jugar en el equipo de tus sueños y alzarte con un título a nivel mundial. A medida que pasa el tiempo, tus sueños se van sosegando y la realidad es que no puedes pasar de una división mayor a la Tercera.


Los partidos cuando eres pequeño los vives al límite. Cuando juegas ante el primer clasificado, estás seguro de que te van a degollar, te va a humillar sin piedad. Sales al campo y ves a gente que supera el 1'80 con creces. Tu miedo aumenta y sólo pides a dios que acabe el partido. Claro, al final, cuando has recibido un 15-0 en contra, llegas a casa tocado animicamente y sin nada que querer hacer.

La selección de Tahití nos ha sorprendido y ha dejado atrás estos complejos deportivos. Ganó la Copa de Oceanía contra todo pronóstico y se instaló en la Copa Confederaciones de 2013 con poco que perder. Eran unos luchadores en los que sólo un jugador de los 23 convocados no jugaba en el país y había sido profesional -Vahirua-. Vahirua es el clásico niño que tiene una calidad envidiable y al que todos los compañeros desean pasársela para que invente una jugada de peligro. Ante España su partido duró 60 minutos, o ni eso. Corrió por todo el campo buscando robar la pelota hasta que su cuerpo dijo basta. Era un héroe porque se había dejado la piel por sus compañeros a pesar de ir perdiendo por goleada. Y su actuación de ayer merece ser recordada.

Cuando Tahití salió ante España, olvidó que enfrente tenía a la Campeona del Mundo. Lo olvidó porque si lo recuerdas durante un momento, en ese momento de duda y pensamiento ya vas perdiendo 3-0. Tahití fue valiente. No se arrugó y decidió salir con una línea de 4 defensas muy adelantada. Suena a suicidio ante España, pero lo cierto es que Tahití fue la única selección, diría que de los últimos 2 años que no se ha echado atrás ante la Campeona del Mundo y que a pesar de ir cayendo por 5, 6, 7... Los que sean, no varió su estilo de juego. Lo intentó con todas sus armas, limitadas pero seguían siendo armas. Estuvo cerca de anotar un gol pero al final el físico acabó por derrumbar a los guerreros de Tahití.


Lo verdaderamente bonito llega al final. Acaba el partido, España gana con suma facilidad por 10-0 ante Tahití. Si observamos el partido, Tahití apenas ha jugado duro, no ha hecho ninguna falta para frenar el juego español y su partido es digno de elogiar. Los 23 componentes del plantel se colocan el medio del campo y sonriendo -Están sonriendo y acaban de encajar 10 goles en contra- hacen un pasillo a su rival. Se puede tomar como un vacile pero no lo era. Los jugadores de Tahití mostraban su admiración a la selección española, la misma que minutos antes había triturado por 10-0 a su equipo. El fútbol volvió a dejarnos claro que más allá de la rivalidad, esta la amistad, está el compañerismo y la humildad. Por cosas así amamos este deporte.

miércoles, 8 de mayo de 2013

El chicle de Sir Alex.

Mi primer recuerdo de Ferguson data de 2003. Un 2003 en el que yo tenía 5 años y por el cual el fútbol internacional en España no estaba muy visto. Mi padre era del Real Madrid y nos teníamos que tragar en casa y apechugar cada vez que el conjunto blanco disputase un encuentro.


Se jugaba en Old Trafford un Manchester United-Real Madrid. Era la segunda vez que había oído la palabra 'Manchester'. Recuerdo que en el colegio la profesora nos dijo un día que si queríamos visitar alguna vez Inglaterra, debíamos ir a Manchester. Para ella había sido la ciudad más bonita de un país que para nuestra edad no sabíamos la magnitud que podía tener en Europa. Solíamos confundir las islas británicas con Inglaterra.

El 4-3 del Manchester United al Real Madrid dejó un sin fin de cosas. Entre ellas la exhibición inverosímil de Ronaldo Nazario, uno de mis primeros ídolos de la infancia. Bueno, de mis primeros ídolos y de todos mis compañeros -Madridistas- de clase, claro. Su partido fue sencillamente perfecto, anotando un hat-trick y recibiendo una sonora ovación del teatro de los sueños al ser sustituido. Me acuerdo que mi padre me dijo que me fijase en él, que no había nadie a su nivel en el mundo. Pero yo no sé porque el hat-trick de Ronaldo me pareció una cosa normal, le había visto ya en el Mundial de Japón y Corea dos años atrás y que un jugador de su magnitud hiciese tales cosas con el balón me tenía acostumbrado. Me fijé en un individuo con numerosas pecas que estaba sentado en un banquillo que en España eran complicados de ver por su estética. No sabía quien era, ni cuantos años tenía, pero me hacía gracia su forma de mascar chicle. Le pregunté -Creo recordar- a mi padre de quién se trataba. Él me respondió. Es 'Sir Alex'.

Sir Alex, me decidí a llamarle Sir Alex. Cada vez que le veía en las noticias o por casualidad, en una foto de alguna revista que de pequeño solía comprar le llamaba Sir Alex. En todas las veces que aparecía, siempre estaba mascando un chicle en la boca. Yo pensaba que lo de mascar chicle era una moda pasajera y que en varios meses se le habría olvidado. Pero no, pasaron los años y Sir Alex continuaba con su característico chicle.

No pude imaginarme ni ser consciente que una persona que en la primera vez que la pude ver me causaba gracia, pero no respeto, iba a ser la mayor leyenda jamás existida tras Bobby Charlton en el fútbol inglés. Me di cuenta que Sir Alex no era alguien insignificante. Era la persona que había cambiado la historia del Manchester United. Él había implantado un estilo -Rácano en algunos aspectos, pero un estilo eficaz- que nadie podía copiar.

Como Ferguson había implantado su huella en Manchester, también lo había hecho con el chicle. Nunca podremos ver a alguien que tenga tanta peculiaridad y tanta eficacia al comer un trozo insignificante que no llega al gramo de peso. El chicle determina el estado de ánimo de Sir Alex. Cuando él realiza el ejercicio sin pausa y de forma vertiginosa todos deducimos que algo va mal. El chicle de Sir Alex no está siendo degustado, por lo que se debe variar en algo. Por el contrario, cuando Sir Alex se levanta muy tranquilo, su rostro de la cara no tiene un color rojizo y mastica su chicle pausada y sosegadamente Sir Alex está feliz, contento, las cosas le están saliendo a relucir de boca. De boca, sin ella Ferguson posiblemente no habría podido ser alguien en sus últimos años en el banquillo del United. Echaremos de menos su forma pragmática de leer los encuentros y como no, su peculiaridad a la hora de mascar chicle. Hasta siempre Fergie.

jueves, 2 de mayo de 2013

El mundo es original.

El mundo destaca por muchas cosas. Vivimos en una época en la que las innovaciones mantienen a nuestro planeta y en la que los objetos o las modas viven un momento de gloria para dar paso a nuevas generaciones en un futuro. Sin duda, la originalidad premia por encima de todo.

Algo similar a nuestro mundo le puede haber pasado al Barcelona, mi padre me decía hace varios meses una frase que nunca olvidaré. 'Los equipos tienen que reinventarse'. Sin duda, mi padre tenía razón. Un equipo tan trabajado técnicamente con tan pocos defectos como el Barcelona tenía que sufrir en algún momento determinado, una recaída.


Ha tenido que ocurrir en 2013, donde tras un inicio aplastante en Liga y en Champions, su juego comenzó a caer en picado. Nadie sabe el porque, si el problema es mental, si es físico, si son las lesiones...

Yo personalmente no he visto en mi vida a un equipo tan trabajado como este Barça. Es una utopía pensar en fin de ciclo. Muchos le han dado por terminado pero como todo equipo en el mundo las rachas tienen un fin.

Guardiola abandonó el club y muchos aventajaron a dictar el fin de ciclo antes de verlo con sus propios ojos. Se decidió mantener la base de Pep colocando a su segundo desde su llegada al Barcelona en el banquillo culé. Tito Villanova continuó el estilo impuesto por Pep allá por 2008 y que había traído únicamente alegrías.

Pero claro, el efecto de Guardiola en el Barcelona fue descomunal, nunca un entrenador logró tantos títulos con el club en tan poco tiempo, y lógicamente, Tito no empeoró al equipo, lo que pasa es que la motivación de Tito era distinta a la de Pep. Mientras uno hacía que sus jugadores estuviesen activos los 90 minutos, Tito optó por minimizar esfuerzos en cada faceta del juego. Además, su tratamiento con el cáncer cuando mejor estaba el equipo pudo ser decisivo a la hora de afrontar el resto de la temporada.

El punto de inflexión de la temporada para el Barcelona es el cáncer de  Tito, llegó en el peor momento, justo antes de los partidos más decisivos del año. Cuando éste se lesionó, Roura cogió los mandos. Era una persona que también conocía el club y que con Guardiola era la persona que realizaba los informes de los rivales.

El problema de Roura era su inexperiencia, ponía ganas y empeño pero le falta el carisma y la lectura que un entrenador siempre tiene a la hora de afrontar los partidos. Nadie le reprocha nada, pero quizás él no era la persona idónea para estar en el banquillo del Barcelona. Él intentó calcar a Tito, pero los resultados fueron completamente distintos.

El Barça cambió por completo. Si lo comparas con el de 2008, cuando hasta Samuel Eto'o era el primer defensor del equipo ves que hay una diferencia abismal. Pocos pueden explicar qué le pasa el equipo, si han sido las continuas lesiones de alguno de sus mejores jugadores, si ha sido el factor mental, si ha sido la motivación...

Tito volvió, pero volvió tarde. Cuando quiso cambiar las piezas ya era demasiado tarde. La frustración es máxima, es complicado recordar una temporada 'tan vacía' del Barcelona en cuanto a juego y resultados -Exceptuando el primer tercio de la temporada-. Ganará la liga pero el sentimiento será distinto, se percibirá una euforía menos alentadora.

Lo bonito de este deporte es que las temporadas duran 9 meses y en ese tiempo tienes tiempo para hacer los cambios oportunos para la siguiente campaña. El Barcelona se ha visto superado en las citas más exigentes y únicamente su verdadero nivel se ha visto en el campeonato de liga, donde firmó la mejor primera vuelta de la historia del fútbol y aventajó a sus rivales en una distancia insalvable. Eso fue con Tito y gracias a ello le ha permitido no sufrir a final de temporada, ya que en 2013 ha perdido la mayoría de sus encuentros.

Una de las cosas que más llama la atención es que cuando Puyol no está en el campo, el equipo sufre un bajón considerable. Quizás le haga falta un líder espiritual como lo es y lo ha sido siempre Puyol en Barcelona.  Cuando Puyi se marche alguien deberá coger su relevo. Es complicado pensar un futuro ahora mismo del Barcelona sin Puyol y sin Xavi. El nivel de ambos ha coincidido con el bajón del equipo en 2013 y ha tenido consecuencias muy negativas para la entidad.

Quizás y seguramente el mayor problema del Barcelona en la presente temporada ha sido la falta de un plan 'B'. Ya ocurría en la era Guardiola, con la diferencia de que Pep siempre sacaba un AS de la manga para erradicar las situaciones. Esta temporada, partidos como los de Milán en Champions, la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey ante el Real Madrid o la ida de las semifinales de la Champions League ante el Bayern ejemplifican los problemas catalanes. No había revulsivos en el banquillo como si pasase en temporadas anteriores. Los efectivos son mínimos y así es complicado querer aspirar a la máxima competición continental. La cantera te da éxitos pero en determinados momentos, hay que saber reinventarse y el Barcelona no lo ha hecho. Ha querido seguir un patrón durante varios años que ha agotado la cuerda que parecía inagotable allá por 2008. Deberá fichar si no quiere volver a pasar por esta situación en los próximos años.

El mejor Barcelona volverá, la cuestión es saber cuando. Deberá mejorar una maquinaria difícil de engrasar en los últimos meses, pero que nos ha demostrado la perfección del fútbol con un estilo inalcanzable en la élite mundial.